domingo, 5 de abril de 2015

SITUACIONES LIMITE CON PERSONAS

                                             SITUACIONES LIMITE CON PERSONAS


Lo que en esta sección expongo, lo hago desde mi más completa sinceridad y sin ningún tipo de pretensión, si es cierto, que quizá los detalles que se podrían añadir, no lo haga, el motivo principal, es porque escribo todo esto desde la lejanía en el tiempo, por ello la memoria no es tan rica en detalles y matices.

Cuando mis hijos eran pequeños y en diferentes ocasiones, cuando se habían caído y por tal motivo había una hemorragia, aplicaba la técnica aprendida en el Método Silva, en pocos segundos dicha hemorragia dejaba de sangrar, esto poco a poco y siendo repetitivo, me iba dando confianza, a la vez que ganaba experiencia, la verdad es que mientras mis hijos fueron pequeños, las ocasiones para parar hemorragias fueron varias.

En otros momentos, por razón de alguna caída o golpe, aunque sin sangrado, el dolor sí era intenso, pongo las manos y el dolor desaparece, todo lo que iba haciendo respecto a la sanación en un principio era poco, según ha ido pasando el tiempo, se ha visto incrementado y acelerado, sobretodo en los procesos de rehabilitación.  




                                                      LA SEÑORA DE LA CATEDRAL


En épocas de Navidad, mi esposa, los niños y yo,teníamos por costumbre desplazarnos al centro de Barcelona, para ver las calles iluminadas, paseábamos por el barrio Gótico.

En una ocasión, paseando por los aledaños de la Catedral, por las callejuelas adyacentes, había mucha gente caminando, andábamos muy despacio, de repente, delante nuestro, se había hecho un corro de personas, una señora mayor de unos 75 u 80  años, estaba tendida en el suelo, al parecer estaba sin conocimiento, nadie hacía nada, su esposo al lado sin saber que hacer, el hombre estaba muy asustado.

Le dije a mi esposa que se encargara de los niños, me acerqué, me puse de rodillas al lado de la señora, todo fue instintivo, sin pretender nada en concreto, yo creo que era la primera vez que me ponía en algo de estas características.

Le pregunté al señor que le había pasado, me respondió que iban andando y de golpe ella le dijo que se encontraba mal, la pudo sostener, dándole el tiempo justo para que no se cayera de golpe y se lastimara.

Le cogí una mano con mi mano izquierda y mi mano derecha, se la puse en la frente, cerré los ojos, y me puse como mirando al cielo, todo según sentía lo que tenía que hacer, en pocos segundos la señora abrió los ojos, diciendo que ya se encontraba bien.

Pareció una bajada de azúcar en sangre, según dijo su esposo, también podía ser una bajada de tensión, se acercó una chica que dijo ser médico, yo no lo era, ni lo soy, también comentaron que habían llamado a una ambulancia, estando todo bajo control.

Nosotros seguimos nuestro camino tranquilamente, bueno no tanto, los peques preguntando qué le había pasado a aquella señora. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario